Mi experiencia de acompañamiento de una Doula abarca más que el parto, ha sido durante la preconcepción, embarazo, parto y postparto.
Cuando hablé con Fabiola de las Doulas investigué por internet y conocí que es una figura que existe en muchas tribus, y que en otras culturas es una mujer muy importante y respetada para las mujeres que van a ser Madres.
Me gustaría poder transmitir en palabras la importancia de la figura de la Doula en el proceso emocional que he vivido, y estoy viviendo de mi maternidad.
Soy madre primeriza, con miedos, inseguridades, expectativas y deseos, tanto en el embarazo, en el parto y la maternidad. El acompañamiento de la Doula, en mi caso, me permitió reconectar con mis sentimientos y deseos sobre el proceso de embarazo, dentro de la espiral que es a nivel emocional esta etapa.
Para mí ha sido fundamental sentirme acompañada, sentir que tengo una “tribu” en una ciudad que no es la mía, y en la que no tengo familia, para no sentirme sola de cara a una experiencia emocional tan intensa e importante para una mujer y pareja.
La orientación de cara al parto que queríamos, el sentir que el día del parto hay alguien más apoyando y acompañando a los futuros padres en el sistema sanitario, que en ocasiones es frío, hostil y agresivo, en nuestro caso nos permitió poder vivirlo con una mayor tranquilidad, seguridad y consciencia.
Hablo en plural porque para el hombre es también importante el no sentirse solo. La mujer desconecta en el parto de tal forma que el padre necesita estar acompañado, ya que para él también es una experiencia intensa emocionalmente, en la que tiene que gestionar y tomar decisiones importantes.
Una vez que di a luz la Doula fue para mí la “tribu” de la que he podido disponer, la que me acompañó los primeros días, la que me reconectó de nuevo en el huracán emocional que vive una madre, quizá más en mi caso, en el que la lactancia llegó en ocasiones a obsesionarme, sin saber por qué no fluía como pensaba, si yo deseaba realizarla y mi bebé la necesitaba. La Doula nos acompañó en los difíciles momentos vividos por las valoraciones erróneas que sufrimos respecto a la lactancia, reorientándome en mis sentimientos en la maternidad.
Pasados ya unos meses del nacimiento de mi hijo, considero que la vinculación que tengo con él es en gran parte gracias al acompañamiento de una Doula durante todas estas etapas.
Me gustaría terminar valorando, desde mi punto de vista, la importancia de la figura de la Doula. Las madres, suegras o familiares pueden acompañar a las mujeres durante el embarazo y la maternidad, pero es una relación en la que influyen vivencias y emociones entre ellas que pueden interferir no adecuadamente en la futura madre. Por ello creo que las Doulas son unas figuras importantes en este sentido para que las futuras madres puedan conectar con su propia esencia en la maternidad, sintiéndose libres y protegidas a nivel emocional, sin ser cuestionadas ni sentirse culpables. Además es una persona que acompaña a la mujer durante un proceso en el que una vez se da a luz queda de alguna forma desplazada, evitando un abandono emocional y social, importantísimo de cara a la relación de ésta con el bebé.
No hay palabras ni forma de agradecerte Fabiola tu profesionalidad, dedicación y acompañamiento durante estos meses con nosotros. Has sido fundamental en esta experiencia tan importante en nuestras vidas, sentirte a nuestro lado nos ha dado una enorme seguridad y cariño.»
Pilar Sánchez Martínez, abril, 2017
